Funcionamiento de los montacargas

Los vehículos de uso industrial requieren de una capacitación especial para ser utilizados, ya que no se trata de equipos que puedan manejarse de la misma manera que los vehículos convencionales. Al contrario que en un automóvil, al que guían las llantas delanteras, un montacargas tiene las ruedas que giran en la parte de atrás. Esto significa que gira en círculo con las ruedas traseras como eje centra.

Una consecuencia significativa de la posición de las ruedas direccionales en los montacargas es que se hace más difícil frenar rápidamente o virar y, en general, se puede decir que no se tiene el mismo control que con un vehículo ordinario. Es importante que el operador conserve una velocidad segura tanto al maniobrar como al circular normalmente.

Los montacargas están contrabalanceados en la parte trasera de modo que el peso que se coloca sobre las horquillas no venza a la máquina y provoque que se volteé. La carga debe balancearse adecuadamente para evitar que caiga; en este caso, no hay poco peligro de que el montacargas perderá equilibrio. Todos los equipos cuentan con un manual de uso en que se indican al usuario las capacidades de carga que se pueden levantar de manera segura.

Los llamados patines hidraulicos sirven para los mismos propósitos que los montacargas pero su capacidad es mucho menor y por lo tanto su uso es más restringido. Sin embargo, se requiere seguir medidas de seguridad similares, pues también forman parte del equipo industrial y están sujetos a las mismas regulaciones.

La función de ambos suele ser conducir la carga desde y hacia camiones, remolques o vagones sobre una plataforma de carga. Es necesario contar con medidas de seguridad también en estos espacios. Los vehículos sobre los que se piensa descargar con las máquinas deben estar bien asegurados a la superficie; de lo contrario podrían moverse y hacer no sólo más difícil sino hasta peligrosa cualquier maniobra de carga.

La responsabilidad de la operación de un montacargas incluye estar al pendiente de él incluso mientras este no está en funcionamiento. Según las normas de seguridad, se considera que un montacargas está descuidado cuando su operador no se encuentra a la vista o, si lo está, se encuentra a una distancia de 25 pies o más de él. Si es necesario alejarse del aparato, hay que bajar las horquillas a nivel del suelo, poner la máquina en punto muerto y asegurarse de poner los frenos.

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