¿Educación vial en el transporte público?

¿Cuántos de nosotros hemos observado la falta de respeto hacia el peatón por parte de los conductores del transporte público? Día tras día, seamos peatones, conductores o pasajeros del transporte público observamos malos tratos, injusticias, abuso de poder y mucho peligro en la forma de conducir.

Por ejemplo, podemos observar el maltrato hacia la gente de la tercera edad: ya que tienen un descuento por parte del INAPAM, muchos choferes ni siquiera se toman la molestia de levantar a estas personas si no van acompañadas por otros más jóvenes, a quienes les cobrarán el pasaje completo.

Otro ejemplo es la velocidad y la prisa que tienen, apenas termina de subir o bajar el pasajero cuando ellos ya arrancaron, sin pensar en las lesiones que podrían dejar en las personas, a quienes literalmente tratan como animales, o peor.

Otro caso es el trato que brindan a sus pasajeros: llenan sus autobuses hasta que van colgando por las puertas, no hacen las paradas cuando se les solicita, van jugando “carreritas” con sus colegas, no respetan los altos ni los límites de velocidad, a menos que vean a alguna patrulla de tránsito…

Si nos ponemos por un momento en los zapatos de los choferes del transporte público nos daríamos cuenta del abuso en el que ellos también viven. Trabajan desde antes del amanecer hasta las últims horas del día para poder sacar los gastos de la cuenta de sus patrones, conducen por la misma ruta 20 o 30 veces al día soportanto el caos vial, el clima (extramadamente caluroso o frío), desayunan, comen y cenan en su autobus, no ven a sus hijos ni a sus mujeres, muchos de ellos, por cierto, tienen 3 o 4 mujeres y muchísimos hijos, pero no les alcanza ni el tiempo ni el dinero para todos ellos. Además, al chofer del transporte público también se le trata terrible: se les recuerda el día de las madres cada 5 minutos, los pasajeros les insultan o los tratan como “lo más bajo” en el estatus social, los señores de tránsito están literalmente como “perros” detrás de ellos, esperando que cometan alguna infracción y sus patrones les piden cuentas más altas cada vez.

Pero esto no es una justificación para sus actos. Señores, necesitamos mejorar nuestra tolerancia en ambos sentidos: como peatones, como pasajeros y como conductores. Las leyes de tránsito nos orientan para prevenir accidentes pero sólo las leyes humanas nos dictan la forma de actuar con nuestros semejantes y nada nos cuesta brindar lo mejor en nuestro trabajo y servicio para el otro. Los accidentes se pueden prevenir y la calidad de vida también puede mejorar si mejoramos nuestra actitud frente a todos los que nos rodean, ¿No lo creen?

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One Response to ¿Educación vial en el transporte público?

  1. Hellen says:

    Todos podemos ser responsables puesto que la educación vial es algo que compete a autos, pero también a motos, bicicletas y peatones. Espero sus comentarios.

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